Sunday, May 03, 2009

Cuidado con el empleo
Las cifras que reveló recientemente el DANE acerca del mercado laboral, permiten concluir que las cosas no van tan mal en medio de una crisis tan profunda como la que vive el planeta, al menos para Barranquilla. Estas cifras dejan la ciudad con el segundo lugar entre las principales ciudades con menor desempleo durante el primer trimestre de 2009. Asimismo el subempleo sigue cediendo, lo cual hablaría bien de la calidad del empleo generado en esta urbe. Aunque la tasa de desempleo solo se incrementó levemente (1.21%), en Barranquilla, aún existen 83 mil personas desocupadas, mil más que hace un año.
En las trece ciudades más importantes del país, los sectores de donde provienen el mayor número de cesantes fueron el comercio (27%), los servicios (23%), la industria (18%) y la construcción (12%), en línea con la desaceleración que vive la economía colombiana. La información revelada hasta ahora por el DANE no desagrega la cifra para Barranquilla.
Hay que ser cautelosos al interpretar estas cifras; dos variables nos deben llamar la atención, la tasa de participación (TGP) que se redujo en 1 punto así como la tasa de ocupación (TO) que lo hizo en 0,9. La TGP se contrajo, debido a que la población económicamente activa (PEA) prácticamente no creció mientras que la población en edad de trabajar (PET) lo hizo casi 2%. Es decir, que si bien la tasa de desempleo es la segunda más baja, su comportamiento obedece no a una mayor generación de puestos de trabajo sino a un estancamiento en la PEA, mientras que la población económicamente inactiva (PEI) ha crecido considerablemente. La TO se contrajo en cerca de 2%, mientras que la población en edad de trabajar (PET) se incrementó en más de 23 mil personas. El incremento de la PET, se reflejó exclusivamente en el incremento de la PEI, que creció 4%. En este grupo de población se destacan tres grupos, los estudiantes, que se redujeron en 12.703, las personas dedicadas a oficios del hogar que crecieron en 5.845 y los catalogados como otros, donde se encontrarían inevitablemente, entre otros, aquellos que han desistido de buscar activamente empleo, 30 mil personas más que hace un año. Adicionalemente, la TO es considerablemente más baja en Barranquilla que en el promedio de las principales ciudades (49.1% vs. 55.3%). Esto señala que la ciudad cuenta con una proporción de PEI mucho más alta que el promedio de las 13 ciudades (45% vs. 36%), lo que implica una mayor tasa de dependencia, o presión sobre quienes participan activamente en el mercado laboral.
Debemos por último recordar que en el mercado laboral existen grupos que son más propensos a quedar desempleados, como los jóvenes, las mujeres y aquellos con baja calificación, para quienes es necesario implementar políticas que les permitan engancharse lo más rápidamente posible.

Wednesday, February 11, 2009

Al preguntarle a un allegado acerca de lo que más le impresionó en su reciente visita a Roma, me sorprendió su respuesta. No fueron las ruinas, monumentos o las iglesias y catedrales, no; tampoco el aparente desorden de los transeuntes en la zona histórica, que de acuerdo con sus palabras "se arrojaban a los carros". Lo que más le sorprendió fue la reflexión que hizo luego que la anfitriona de su hotel le preguntó, ¿Es cierto que en Colombia matan a las personas para robarlas?
La pregunta, aparentemente sencilla, lleva un fuerte mensaje; no es que en Roma no se cometan robos. sino, las personas no caminarían todo el tiempo protegiendo sus pertenencias. En palabras de mi allegado, "las personas abrazan sus bolsos con todas su fuerzas, mientras se desplazan en el metro". Pero al parecer, a los romanos, basándome exclusivamente en la opinión de la anfitriona del hotel, no les cabe en la cabeza que en Colombia asesinen a las personas por el simple hecho de robarles sus pertenencias. Justifican las cifras esta percepción? con una tasa de homicidio del 33 por cada 100.000 habitantes en Colombia, frente a 2 por cada 100.000de Italia. Y en particular con una tasa de homicidios de 28 por cada 100.000, en el distrito de Barranquilla, frente a 2 por cada 100.000 en Roma, no sorprende el asombro de la anfitriona. Ahora, estas cifras están claramente influenciadas, al menos por dos hechos no muy recientes, la muerte de la pareja de italianos asesinados en Cartagena, cuando fueron despojados de sus pertenencias cerca de las murallas, y la muerte otro joven italiano en circunstancias aparentemente extrañas en la misma ciudad. Pudiera concluirse de alguna manera que en Roma se valora más la vida que en nuestras tierras, donde con alguna frecuencia mueren personas, civiles o agentes del orden público, en hechos relacionados con delitos al patrimonio. Ojalá algún día podamos tener un país en donde las personas no pierdan la vida sencillamente porque a alguien se le ocurrió despojarlo de aquello que le costó tanto esfuerzo conseguir. Es necesario entonces, trabajar para evitar que los ciudadanos se encuentren en situaciones que amenacen su vida, como por ejemplo durante un atraco, pues las cifras han mostrado que existe una probabilidad que alguien pierda la vida durante uno de estos hechos. Sin pretender que la opinión de un extranjero, sea representativa, considero que una política de disminución de homicidios, en particular los relacionados con delitos al patrimonio, podría lograr un impacto importante en la percepción de seguridad por parte de personas que quieran visitar nuestras tierras. Si ya los romanos acostumbran a cuidar celosamente sus pertenencias cuando se desplazan por las calles, lo mínimo que habría que garantizar es que no pierdan su vida en caso de ser víctimas de un atraco. Esperemos que los resultados de las inversiones en materia de seguridad por parte del distrito no solo se vean sino que se sientan, pues como lo manifestó el alcalde "no hay derecho" que personas sigan siendo víctimas de los delitos contra su patrimonio, ni mucho menos que alguien pierda la vida durante uno de estos hechos. El valor de la vida debe primar ante todo, luchemos por su respeto y preservación!